Impresoras 3D: Qué Son y Para Qué Sirven

Impresoras 3d: qué son y para qué sirven

Nadie podía imaginar hace muchos años que una impresora pudiera crear un objeto desde cero. De hecho, esta tecnología ha avanzado tanto que los márgenes de tiempo se han reducido mucho, por lo que no te desesperas esperando a ver tu creación. No sólo se ha conseguido eso, sino que se ha avanzado en la utilización de materiales a la hora de imprimir, pudiendo hacer uso de metales preciosos.

Es tanta la incertidumbre que generan estos dispositivos, que es imprescindible saber qué son y cuáles son sus funciones ¿Estáis preparados?

Concepto

La impresora 3D se puede definir como la máquina o dispositivo capaz de crear objetos tridimensionales en físico a través de un modelo digital. Con “máquina” hacemos referencia a su rol en el proceso productivo, ya que se trata de una herramienta totalmente profesional que puede usarse para producir en serie.

A través de una impresora 3D podemos crear objetos desde cero, simplemente indicándole a la propia máquina qué modelo queremos que replique. Al principio, se usaba para replicar objetos, pero ahora no sólo replica, sino que crea objetos totalmente funcionales.

Funcionamiento

El funcionamiento de una impresora 3D comienza con el software, parte fundamental del proceso de la impresión. Todo comienza con un modelo 3D en formato CAD que se divide o parte en muchísimas capas finas. El programa lee esas capas, como si de unas instrucciones se tratase, para replicar el modelo digital en físico, utilizando los materiales que configuremos.

Puede darse la posibilidad de que exista un exceso de material, pero no hay problema: la máquina lo elimina por sí sola, así que no recibiremos un producto con taras.

Haciendo hincapié en el software, depende mucho de la impresora 3D que se use, como del profesional o la persona que sepa manejar un determinado programa. Normalmente, se usa Solidworks para esta finalidad, un software dedicado para la impresión 3D que permite a los usuarios crear sus propios modelos, siempre que sigan las instrucciones de su impresora.

En estos momentos, es posible que os preguntéis ¿Cuánto tarda en crearse un objeto 3D? La respuesta no es única, debido a que varía mucho de la impresora 3D que lleve a cabo la tarea. En la actualidad, el estándar de velocidad de impresión parte de los 50 mm/s, mientras que la impresora 3D que tenga mejores prestaciones lo puede hacer en 150mm/s.

Sería demasiado aproximado decir un tiempo expresado en minutos, ya que depende de la máquina y del objeto 3D que queremos crear. Si es un objeto pequeño y que no es complejo, se puede tardar entre 1 ó 2 horas. Por otro lado, si es más complejo de lo normal, son muchas más horas de trabajo.

Para qué sirve

Encontramos numerosas utilidades de las que podemos sacar provecho a través de estas máquinas, como son las siguientes:

  • Industria del automóvil.
  • Sector de la salud y estética.
  • Industria aeroespacial.
  • Modelaje.
  • Partes personalizadas a volumen bajo.
  • Partes de un objeto.

No sólo existen estas funciones, sino que encontramos muchísimas más, pero tendríamos que extendernos más de lo necesario en ello.

Muchas empresas están adquiriendo impresoras 3D para construir partes personalizadas que son complejas de fabricar, mientras que en un aparato de estas características no se necesita tanta mano de obra y se puede llegar a construir, en cómputos globales, en menos tiempo.

Hasta ahora, se ponía en cuestión la calidad de la construcción de productos por una impresora 3D ¿Será robusto? ¿Cumplirá los estándares de calidad? ¿Estará construido sin taras o de forma precisa?

¿Cuánto puede costar una impresora?

Como ocurre en todos los mercados, dependiendo de las características que reúna la impresora, como del sector al que esté destinada: particular, profesional o industrial. En términos generales, podemos encontrar esta gama de precios en las impresoras 3D:

  • Particular: entre 100 y 300 euros. Son impresoras con dimensiones “pequeñas”, características suficientes y que sirven de forma recreativa.
  • Profesional: entre 2000 y 5000 euros. Sirve para profesionales determinados, no son las mejores impresoras del mercado, pero cuentan con unas prestaciones potentes.
  • Producción industrial: pueden llegar a los 100.000 euros y son las mejores impresoras 3D del mundo, preparadas para un ritmo de trabajo alto, muy precisas y preparadas para funcionar con los materiales más complejos. En muchas empresas ya han recuperado su inversión.

Por último, tenemos que mencionar la importancia del coste de un software para impresoras 3D, el cual dista mucho de ser barato. Puede llegar a costar miles de euros, por lo que no sólo es comprar la impresora en cuestión.

Como veis, el mundo de las impresoras 3D es apasionante y parece no tener límites, ya que se ha crecido en 10 años a una velocidad espectacular. Esto da que pensar, eso seguro.

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