Los 10 fallos que nadie quiere en su impresora 3D

Fallos que nadie quiere en su impresora 3d

Las impresoras 3D tienen un problema bastante sonado: el autoensamblaje o automontaje, el cual tienen que asumir los mismos compradores. Existen distintos tipos de impresoras 3D, algunas vienen montadas y preparadas para darle al “play”; otras, requieren un montaje pieza por pieza en el que todo puede salir mal. Y tú, como comprador, puedes sufrir alguno de los 10 fallos que nadie quiere en su impresora 3D.

Así que, creemos que es necesario advertiros de lo que puede salir mal, ya que, por otro lado, os decimos lo magnificas herramientas que son ¡Comenzamos!

1.- Mala clasificación de piezas

Nos referimos al caso en el que tengamos que montar nosotros la impresora 3D y tengamos todas las piezas metidas en una misma bolsa. Esto es negativo porque nos va a costar más identificar qué pieza va en un sitio o en otro. Además, es menos seguro clasificar las piezas de esa manera porque se pueden doblar o aplastar.

Sólo al abrir, tendremos que ordenar todas las piezas para no liarnos con el montaje.

2.- Piezas dobladas, rotas o falta de ellas

Como en cualquier mueble se tratase, puede ocurrir que nos vengan las piezas dañadas, dobladas rotas o que, incluso, no estén. No sé que irrita más al comprador, que estén rotas o que, directamente, falten. Da igual cuál de las dos situaciones os ocurra porque tendréis que devolver la máquina igualmente.

Antes de empezar a montar nada, verificad que se encuentran todas las piezas de montaje, como certificad que estén en buen estado.

3.- Manualidades innecesarias

Es posible que tengamos que hacer manualidades muy ortodoxas para atornillar o hacer un agujero, por ejemplo. Rara vez hay que coger un cuchillo para hacer un agujero en la máquina y entonces pasar una barra. Tranquilos/as, esto es un problema de montaje de la empresa que vende la impresora 3D, no es labor vuestra hacerlo.

Otra cosa es que no os parezca mal o, incluso, os guste. En mi opinión, deberían distribuir las máquinas listas para un montaje básico.

4.- No disponer de herramientas necesarias para su montaje

Esto eleva a un nivel superior lo que hemos dicho antes: no sólo tenemos que hacer manualidades, sino que tenemos que contar con herramientas especiales para ello. No todo el mundo tiene un soldador por casa ¿verdad? Carece de sentido que un comprador tenga que disponer de herramientas especiales para montar un producto que se vende como “montable”.

De esta manera, casi que terminamos antes montando una impresora 3D desde cero ¿No?

5.- Software desesperante

Como aficionados que somos a las impresoras 3D, nos encanta la tecnología, pero no buscamos un producto extremadamente difícil de manejar, sino todo lo contrario. La gente que compra impresoras de escritorio no suele reunir conocimientos avanzados sobre el funcionamiento de éstas, por lo que buscan una interfaz más intuitiva y fácil de usar.

Cuando empezamos a ver que el software de la impresora nos pregunta cosas que no sabemos… mal asunto.

6.- Falta de información de montaje

Este es el fallo más común de todos: las empresas dan muchas cosas por sentado y omiten información necesaria para el efectivo montaje. No podemos montar una máquina cuando faltan pasos por mostrar o necesitamos conocer cierta información para poner en marcha la máquina.

Al ser un producto tan específico y usado entre aficionados, las marcas creen que no hace falta diseñar unas instrucciones para principiantes.

7.- Mala calibración de ejes

Uno de los grandes males que nos pueden pasar, es la mala calibración de ejes de la impresora. Esto se traduce en una precisión mala o, incluso, en el mal funcionamiento del dispositivo en sí. Por ello, mucha gente huye de comprar impresoras que deban ser montadas por los compradores, ya que es un problema difícil de solucionar.

Cuando compremos tecnología que debamos montar y en cuyo montaje esté en juego la precisión… pensároslo dos veces.

8.- Kits incompletos

Cuando compramos un kit incompleto nos echamos las manos a la cabeza. Hacemos referencia a que tengamos todo lo necesario para montarlo, pero no los materiales obligatorios para imprimir. Podemos comprarlo en la página web oficial o en alguna tienda de terceros, pero es un fallo totalmente evitable por parte de la empresa.

9.- Mala calidad

Suele ocurrir en los casos en los que la gente compra impresoras de marcas desconocidas en AliExpress o Gearbest a muy bajo precio. Muy mal debemos montar la impresora para que imprima objetos con mala calidad. Por otro lado, si compramos una impresora de dudoso origen o de dudosa marca, es muy posible que nos ocurra esto.

Si compráis en los Marketplaces mencionados, cuidado con las condiciones de reembolso y devolución.

10.- No funciona

Después de montarla como dicen las instrucciones, pulsamos el botón y no funciona, no se enciende. Tranquilos/as, esto pasa, desafortunadamente, y no es culpa vuestra, simplemente que la construcción de una máquina de estas características no es sencilla y hay taras de producción.

En este caso, tendréis que devolver la máquina sí o sí.

Estos son los 10 fallos que nadie quiere tener cuando compra una impresora 3D. Por último, tenemos que decir que estos fallos han ido desapareciendo con el tiempo, ya que todos los productos nuevos que salen al mercado suelen tener taras de producción.

No tiene por qué pasaros a vosotros, pero está bien contar con que puede ocurrir.

¿Habéis sufrido alguno de estos fallos? ¿Cómo han sido vuestras experiencias montando impresoras?

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